No es el título de ninguna nueva película de ciencia-ficción, sino de una realidad que podemos comprobar con relativa facilidad, más en unos casos que en otros, paseando por Zaragoza. Se trata de especies invasoras de nuestro entorno, en particular de tres tipos de animales que poco a poco se han ido introduciendo entre la fauna urbana de nuestra ciudad.
Uno de los mayores problemas es que pueden causar la desaparición de nuestras especies autóctonas por transmisión de enfermedades o competitividad por los mismos recursos y hábitats.
Las especies invasoras no sólo eliminan valiosas especies locales sino que tienden a uniformizar las comunidades biológicas, en detrimento de la biodiversidad que es un factor de estabilidad en los ecosistemas naturales. En los últimos años son varias las especies que nos han invadido como el cangrejo rojo, el visón americano, el mejillón cebra o la presencia en algunos ríos aragoneses de castores. Pero nos centraremos en tres que podemos observar en Zaragoza.
LA COTORRA ARGENTINA (Myiopsitta monachus)
Ave de mediano tamaño (28-30 cm) y larga cola. Principalmente verde intenso, pero con garganta y pecho grisáceos. Le gusta vivir en grupos.
Las parejas formadas lo serán para toda la vida. Las hembras, en solitario, construyen unos nidos enormes, a base de pequeñas ramas, de hasta 1-2 m de diámetro y ¡150 kg de peso!, formados por distintas cámaras en las que pueden anidar varias parejas. Empezaron a verse como curiosidad hace pocos años en el Parque del Tío Jorge. Hoy se ven en grandes masas por toda Zaragoza en todos los parques y zonas verdes.
El mayor daño que causan es el peso de los nidos comunitarios, ya que llega a tronchar ramas de árboles con el consiguiente riesgo para peatones y para los propios árboles. Además les encantan devorar las yemas de los árboles.
Por último hay que tener en cuenta que la Sociedad Española de Ornitología considera a la cotorra como vía de transmisión de enfermedades contra las que ni aves autóctonas ni personas están inmunizadas.
GALÁPAGO DE FLORIDA (Trachemys scripta)Tortuga de 20 a 60 cm, que presenta una destacada mancha de color rojo, anaranjado o amarilla en cada lado de la cabeza. Tiene un caparazón negro abombado con rayas verticales de color marrón. La parte inferior del caparazón es amarilla, sin manchas o bien con unas pocas de color negro.
Ha desplazado claramente a especies autóctonas como el galápago leproso. Otro gran perjuicio consiste en el riesgo sanitario, sobre todo para la población infantil, por la frecuencia de transmisión de salmonelosis a sus propietarios; esta fue la causa por la que en 1975 se prohibió en Estados Unidos su venta. Aunque pronto encontraron un nuevo mercado en Europa.
EL SILURO (Silurus glanis)
Su presencia en el Ebro se ha constatado hasta Tudela, a 80 km aguas arriba de Zaragoza, y con la construcción del azud de Vadorrey parece ser ha encontrado un nuevo hábitat para vivir en el centro de nuestra capital.
2 comentarios:
María: muy interesante y completo, pero quizás demasiado extenso para un blog.
Muy curioso el vídeo, un nuevo entretenimiento para los transeuntes.
Ah, siempre citamos las fuentes ¿dónde hemos encontrado esa información?
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